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Explorando el mundo
A casi un año
Casi toda la gente a mi alrededor, no concientiza la trascendencia de este evento para nuestra ciudad. Y la verdad queremos que las cosas salgan muy bien, de la mejor manera. No nos vamos a conformar con mediocridades ni los típicos “casi casi”. Para que todo salga a pedir de boca, necesitamos asumir nuestro papel e irnos involucrando como ciudadanos para tener nuestra casa perfectamente presentable, para que todos los visitantes disfruten de nuestra metrópoli de una manera especial.
Hay muchas obras por realizar y el tiempo ya está encima, y no nos referimos a las que tienen que ver con las instalaciones deportivas, sino particularmente a las relacionadas con la ciudad misma, es más con los parques, camellones y lotes baldíos que abundan por doquier. Amén de los baches, banquetas destrozadas y matorrales sin cortar.
El trabajo no se los podemos dejar todo a los ayuntamientos o al Gobierno del Estado, tenemos que organizarnos como sector social ciudadano para colaborar en la multitud de tareas que se tienen que realizar. En muchas ciudades, que han sido sedes Olímpicas, la gente empieza por cuidar bien su casa, la pinta o la arregla, hace que sus fachadas y jardines frontales tengan la mejor presencia posible. Y eso no lo tienen que hacer las autoridades. Nos toca a cada uno de nosotros.
Pero particularmente nos corresponde encender el espíritu Olímpico en nuestras familias y tomar conciencia de las dimensiones de un evento así. No es del gobierno ni sólo es deportivo, va a impactar a todos nosotros, de una u otra manera. Tenemos que ponernos las pilas también e ir más de la mano con el proceso de conteo regresivo que nos va a ir llevando por el camino de la mutua ayuda para que todo salga como debe de ser.
Queremos que nuestra ciudad esté muy arregladita y limpia, muy limpia sobre todo. ¿Quieres poner de tu parte?
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