México

Expertos urgen replantear la cobertura informativa

El politólogo Mario Campos advierte que se debe cambiar el criterio de las noticias y la participación activa de la sociedad

CIUDAD DE MÉXICO (02/AGO/2010).- Los medios de comunicación en México tienen la tarea urgente de replantear su cobertura informativa frente al narcotráfico y al crimen organizado, que hasta hoy, han coartado la libertad de expresión y vulnerado el estado democrático, coinciden en señalar especialistas.

México ha llegado a una colombianización en cuanto a que la mafia logró presionar a autoridades y recibir más atención, advierten.

El politólogo Mario Campos asegura que la crisis de seguridad anima esta discusión necesaria. “Se debe plantear de inmediato los criterios del tratamiento de las noticias, pero también la participación activa de otros sectores de la sociedad”.

Javier Esteinou Madrid, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), considera que dentro de ésta dinámica del ejercicio informativo, en la que no existen parámetros de publicación, algunos medios informativos, se han convertido en aliados del narcotráfico.

“Muestran imágenes amarillistas a su audiencia con el fin de elevar su rating o lectura, pero lo cierto es que el crimen organizado ha logrado con esta estrategia presionar los distintos niveles de gobierno y recibir mayor atención. Sin duda, México ha llegado a una colombianización”.

El caso Colombia


Es justo la situación de violencia sucedida en Colombia, donde en la década de los 90 se fraguaron actos violentos contra los medios de comunicación y sus representantes, el referente inmediato de que, según los especialistas, México podría retomar para el inicio del debate.

El 4 de noviembre de 1999, 35 directores de medios colombianos decidieron firmar en Santafé de Bogotá el Acuerdo de la Discreción sobre la Difusión de Hechos Violentos, que a través de seis puntos, delineaba la política de cobertura e información con el fin, señalaban, de “contribuir al logro de la paz, al respeto de la vida y a la búsqueda del bien común”.

Acordaron que la cobertura informativa de actos violentos —ataques contra las poblaciones, masacres, secuestros y combates entre los bandos— será veraz, responsable y equilibrada. Cada medio definió las normas de actuación profesional que fomentaran el periodismo de calidad y beneficiaran a su público.

Decidieron, por ejemplo, no presentar rumores como si fueran hechos, pues aseguraban que la exactitud debía primar sobre la rapidez. También fijaron los criterios claros sobre las transmisiones en directo y acordaron no presionar periodísticamente a los familiares de las víctimas de hechos violentos.

La finalidad del acuerdo era muy simple: Preferir perder una noticia que la vida.

FICHA TÉCNICA
El pacto de discreción


Que la cobertura informativa de actos violentos —ataques contra poblaciones, masacres, secuestros y combates entre bandos— será veraz, responsable y equilibrada.

No presentar rumores como si fueran hechos.

Mejorar la calidad de información y evitar que el medio sea manipulado por actos violentos.

No presionar periodísticamente a familiares de las víctimas de hechos violentos.

Respetar el pluralismo ideológico, doctrinario y político.

Establecer criterios de difusión y publicación de imágenes y fotografías que puedan generar repulsión en el público, contagio con la violencia o indiferencia ante ésta.
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