Internacional

Dejan atrás tensiones Estados Unidos y Afganistán

El presidente afgano se reunió con la secretaría de estado, Hillary Clinton

WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (11/MAY/2010).- Estados Unidos y Afganistán se esforzaron hoy por dejar atrás, al menos públicamente, sus recientes tensiones y por mirar al futuro, y si bien no hubo acusaciones ni críticas directas, ambos países resaltaron claramente sus exigencias.

En la segunda de sus cuatro días de visita a Washington, el presidente afgano, Hamid Karzai, y la secretaria de Estado, Hillary Clinton, abrieron la primera jornada del diálogo bilateral que mantendrán Estados Unidos y Afganistán hasta el viernes para delinear lo que la jefa de la diplomacia calificó un futuro "compartido" y los próximos pasos a dar para estabilizar el país.

Nada se percibió de la retórica incendiaria que amenazó incluso la visita de Karzai a Washington y su reunión de mañana en la Casa Blanca con el presidente Barack Obama. En su lugar, el mandatario afgano encontró la alfombra roja de bienvenida.

Durante una recepción ofrecida a Karzai, Clinton resumió la primera jornada señalando que fue "excelente" y un "día histórico".

"Hemos cubierto una amplia gama de temas, desde la seguridad a la gobernabilidad, el desarrollo económico, el desarrollo agrícola y rural, temas sociales, temas femeninos, y estamos trabajando en planes para concluir una nueva Declaración de Alianza Estratégica este año", señaló.

Las tensiones surgieron después de una visita de Obama a Kabul a finales de marzo, donde pidió al líder afgano que intensifique la lucha contra la corrupción.

Tras su partida, Karzai acusó a Occidente de responsabilidad en el fraude electoral en su país el año pasado y amenazó con unirse a los talibanes.

Karzai y Clinton trataron hoy de minimizar este episodio y la secretaria incluso habló de "confianza" entre ambas naciones.

"A medida que avanzamos no podemos esperar que Estados Unidos y Afganistán coincidan en todos los asuntos. No lo haremos. Eso es un hecho en una relación entre dos naciones soberanas", afirmó la secretaria.

Clinton aseguró además que "la capacidad de disentir más bien refleja un nivel de confianza que es esencial para cualquier diálogo significativo y una relación estratégica duradera".

También el líder afgano reconoció que no todo es ni será un camino de rosas entre Estados Unidos y Afganistán.

"Como dos naciones maduras y dos gobiernos maduros (...) tendremos de vez en cuando desacuerdos sobre algunos temas", dijo.

Posteriormente, en la recepción, Karzai manifestó que la relación con Estados Unidos "ha sido a veces difícil y hasta antagónica, pero resistente y fuerte, y lo continuará siendo en el futuro".

La visita de Karzai llega cerca de medio año después de que Obama presentara su nueva estrategia para Afganistán y Pakistán, que incluye el envío de más de 30 mil soldados adicionales al país centroasiático, y siete meses antes de que se someta a revisión.

Estados Unidos busca comenzar la retirada de Afganistán en junio de 2011 y para poder llevarla a cabo necesita contar con un socio fiable en la figura de Karzai.

Clinton aseguró al mandatario que el compromiso de Washington no dejará a los afganos a su suerte tras la retirada de las tropas.

"Lo dejaré claro: en la medida en que buscamos una transición responsable y ordenada después de la misión internacional de combate en Afganistán, no abandonaremos a los afganos; nuestro compromiso civil se prolongará durante mucho tiempo en el futuro", prometió.

Clinton, quien admitió que Estados Unidos no se hace "ilusiones" y considera que habrá "dificultades" en el camino, calificó el progreso en Afganistán de "real pero también frágil", y quiso, no obstante, dejar constancia de las inquietudes de Washington.

"Estabilidad a largo plazo requiere mejorar la capacidad gubernamental en todos los niveles. Requiere un esfuerzo común y concertado contra la corrupción", destacó.

Sin embargo, también aplaudió "los pasos dados por el presidente Karzai para luchar contra la corrupción".

El presidente afgano recogió el guante y aseguró que "Afganistán seguirá fortaleciendo sus instituciones".

También expresó sus exigencias, pues enfatizó en que su país buscará que se respete su independencia judicial, y aseguró que su Gobierno "protegerá a la población civil", en referencia a las muertes de ciudadanos en operaciones militares.

El líder afgano, que se reunió hoy tras las discusiones en grupos con Clinton en su despacho y visitó el hospital militar Walter Reed, pidió el apoyo de Washington para la "jirga" o asamblea de paz con los insurgentes, la conferencia internacional sobre Afganistán el 20 de julio en Kabul y las elecciones parlamentarias de septiembre próximo.
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